Eneko está hoy en el estudio de la Escuela Internacional de Tatuadores con el repaso de un gran tatuaje maori que abarca desde la espalada con la unión de un tatuaje antiguo, hombro y brazo.

Hoy en día este tipo de trabajo están muy demandados, pero exigen una inversión grande de tiempo ya que hay que trabajar en varias sesiones.

La forma de trabajar de Valentín Franco en este tipo de tatuajes es el freehand o mano alzada.

En la primera sesión se hace un estudio del movimiento en la que se tiene en cuenta la anatomía particular para adaptar el dibujo a sus lineas.

Posteriormente se va trabajando por zonas tejiendo un entramado sobre la musculatura envolviendo los volúmenes de la musculatura con los motivos geométricos.

Es un trabajo artesanal al que hay que dedicar tiempo y paciencia ya que el tatuaje va surgiendo de manera natural sobre la zona creando una obra realmente irrepetible y única.

El resultado final aparece de manera natural.

Aprovechando a que tenemos a Eneko en la escuela para entretenerle y hacerle más llevadero los últimos retoques (y antes de que se levante de la camilla y trame una venganza contra Valentín por estos últimos toquecitos cercanos al codo…) vamos a preguntarle:

 

 

¿Por qué este tattoo?

Me decidí por ese tipo de tatuaje por estar relacionado con la estetica del rubby , deporte que practico desde hace años en el equipo de San Sebastian de los Reyes; es muy habitual entre jugadores de Nueva Zelanda, Australia, etc.

 

Sabiendo que era un tatuaje costoso ¿cuáles han sido las peores partes más dolorosas?

Pues la zona cercana al codo y la zona del bicep (asegura con una pequeña lagrima asomando por el ojo izquierdo). Sin embargo en el resto de zonas el dolor ha sido mínimo (podíamos hablar con él incluso de cualquier cosa) expecialmente la parte del hombro de la primera sesión

¿Cuánto tiempo has invertido en este tatuaje?

Comenzamos con él a finales de Julio, después de un parón en verano retomamos en septiembre y hoy (mediados de diciembre) estará al fin terminado.

 

¿Cuántas sesiones han sido al final y cada cuánto tiempo ha pasado entre ellas

Siete sesiones incluido este último repaso cortesía de la escuela, hemos ido dejando unas dos semanas entre cada sesión, suficiente para que la piel se recupere.

 

¿Contento con el resultado? ¿Ha merecido la pena?

Antes de comenzar este tipo de tatuaje hay que tener muy claro todo lo que implica. Pero la espera y el “sufrimiento” ha merecido la pena, aunque ahora mismo odie a Valentín, su trabajo es inmejorable.

 

¿Has pensado ya en tú próximo tatuaje?

Cerrar la parte interna del brazo, continuar y continuar… vie
ndo los resultados, es imposible decir “hasta aquí!”.

 

Eneko

 

 

Queremos así agradecer su visita y confianza en Valentín Franco a cargo de la Escuela Internacional de Tatuadores ®