Un buen tatuador es un artista. Pero no uno cualquiera, él deja su obra en tu piel, grabada para siempre.

Es normal que muchos sean los que quieran desarrollar sus inquietudes artísticas en esta tatoo 3disciplina.

El papel de la Escuela es fundamental porque, aunque partamos de una buena base como dibujantes, que siempre es una ventaja, sobre todo a la hora de crear nuevos diseños, tenemos que aprender a hacerlo con nuevas herramientas y en un nuevo soporte: la piel.

La Escuela Valentín Franco tiene desarrollado un temario propio, los alumnos aprenden, con este temario diseñado para ellos, todo sobre el manejo de la máquina, los diferentes tipos de agujas, las técnicas específicas para cada tipo de tatuaje…

A las horas de formación teórica  se añaden las prácticas  y el título higiénico -sanitario.

Ser tatuador es una profesión que está en alza, así que es normal que en muy poco tiempo los alumnos que han terminado el curso vengan a alquilar nuestras salas para hacer sus propios tatuajes.

Toda la información y convocatorias en nuestra página web:

http://www.escuelavalentinfranco.com